El pasado 28 de septiembre de 2026 tuvo lugar la píldora titulada “La tecnología (especial referencia a la IA) y su impacto en los derechos de PI y la investigación“. Es la segunda del ciclo formativo centrado en la protección y gestión de los activos intangibles y la cuarta del año, y ha sido organizada por la Comisión de Fomento de la Plataforma ITEMAS.
Este ciclo está alineado con el plan de coordinación global de las plataformas ISCIII que promueve la colaboración conjunta en el ámbito formativo. La formación, impulsada desde la Comisión de Fomento ITEMAS, ha sido, como en ocasiones anteriores, abierta a las tres plataformas ISCIII de apoyo a la I+D+i en Biomedicina y Ciencias de la Salud. Además, como parte del acuerdo firmado con REGIC -Red de entidades gestoras de investigación clínica, hospitalaria y biosanitaria-, esta formación también fue abierta a las entidades que conforman esta red.
La sesión formativa, impartida por Violeta Arnaiz Medina, directora de propiedad intelectual, software e IA y abogada especializada en propiedad intelectual en PONS IP, contó con la participación de más de 80 asistentes, quienes tuvieron la oportunidad de profundizar en el impacto de la inteligencia artificial sobre los derechos de propiedad intelectual e industrial, con un enfoque práctico orientado a detectar los indicios de riesgo que aconsejan consultar con una persona especialista.
En la primera parte de la sesión, se analizaron los dos puntos en los que la IA y la propiedad intelectual se cruzan. En cuanto al input o entrenamiento, se explicó que entrenar un modelo implica reproducir obras, lo que puede suponer una infracción si están protegidas, y se comparó el fair use estadounidense con la excepción europea de minería de textos y datos, que permite a los organismos de investigación usar obras con fines científicos de investigación sin autorización. En cuanto al output o resultados, se recordó que los derechos de autor exigen una creación humana, por lo que los contenidos generados mayoritariamente por IA pueden usarse, pero no monopolizarse. Además, con respecto a la patentabilidad, se advirtió del riesgo de perder la novedad al introducir información confidencial en herramientas de IA comerciales, que pueden ser recogidas y expulsadas a otras personas usuarias. Por ello, es importante conocer los términos y condiciones de cada una de las herramientas.
En la segunda parte se abordó el Reglamento de IA y su enfoque basado en el riesgo, subrayando que solamente se encuentran exentos los sistemas desarrollados con la investigación científica como única finalidad, pero no cuando se orientan al mercado. Por otra parte, propuso como buena práctica la introducción de mecanismos de gobernanza interna para los centros, regulando así de manera particular este uso. Para cerrar la sesión, se habló sobre cómo declarar y citar el uso de IA en trabajos académicos.